Un poema circunstancial de W. Szlengel para las circunstancias actuales

Una tormenta se está viviendo en Polonia desde que en el senado polaco se aprobó la revisión de la normativa del Instituto de la Memoria Nacional (Instytut Pamięci Narodowej, IPN).  Todos los investigadores polacos del Holocausto han reaccionado con indignación e inquietud ante lo que consideran una criminalización no solo del uso de la expresión “campos de concentración polacos” (expresión cuya falsedad consideran una obviedad y cuyo uso atribuyen más bien a la ignorancia que a la mala fe), sino sobre todo de los límites legales en el uso de la palabra al tratar de la actitud de los polacos durante la Shoá.

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Captura de la página del ministerio de Asuntos Exteriores polaco (fuente: radio ZET)

A propósito de esto último, Piotr Weiser (profesor de la Universidad de Cracovia) se hace en su cuenta de FB la siguiente pregunta sobre de la lectura del Diario de Maryla, que él mismo editó y sobre el que precisamente ya tratamos en su día en el blog:

Me gustaría preguntar qué pena me puede caer si cito con lóbrega aprobación el siguiente fragmento del “Diario del gueto de Varsovia” de la anónima Maryla. Proviene del 9 de abril de 1943: “Detrás del muro rojo, que establece una línea de demarcación que nos separa a nosotros –los  condenados–, de ellos, detrás del cual está permitido vivir como la gente, discurre otro muro que es significativamente más difícil de soportar – el grueso muro de indiferencia y de falta de comprensión con el que se han rodeado los polacos, especialmente insensibles por completo a la estremecedora tragedia que estamos viviendo nosotros. Desgraciadamente, las consignas antijudías encontraron aquí de forma extraordinaria quien las escuchara y cayeron en tierra fértil. Al otro lado del muro se desarrolla la continuación de este drama estremecedor. Con la vida del judío se comercia, se trafica, se hacen negocios” (páginas 296-297 del cuaderno original. Cfr. Patrzyłam na usta…, pp. 61-62).

Resulta muy curiosa la palabra que en polaco se usa para hablar de revisión de una normativa : nowelizacja. Digo curiosa porque en español (como también pasa en inglés y francés), el falso amigo de nowelizacja sería “novelización” (esto es, la adaptación de una película a una novela), lo cual en medio de esta tormenta resulta irónico, como si esta revisión de la ley polaca de memoria histórica representara en si misma la “novelización” de la Historia, como si con ello hubieran creado su propia novela.

En un artículo aparecido estos días en la revista Krytyka Polityczna, Irena Grudzińska-Gross, de la universidad de Princeton (que ya citamos una vez en esta otra entrada), evocando una carta de protesta del gobierno polaco y de la oposición por el contenido del discurso que dio James Comey en abril de 2015, resume muy bien en qué consiste esta “novelización” de la Historia:

Aquella carta contiene todos los elementos de la sensibilidad reivindicativa de apariencia histórica.

Los polacos fueron los más valientes: “Los soldados polacos fueron los únicos que lucharon por nuestra libertad y la vuestra desde el primero hasta el último día”.

Los polacos fueron los más nobles: “En Polonia, por esconder a personas de nacionalidad judía pendía la amenaza de muerte para toda la familia, y a pesar de eso el mayor número de Justos entre las naciones del mundo proviene precisamente de nuestro país”.

Los polacos fueron traicionados: “Por último, tras acabar la guerra los aliados occidentales dejaron a Polonia en manos de Stalin y por culpa de ello en los siguientes 45 años quedó cubierta por las sombras del comunismo”

La revisión de la normativa sobre el IPN, de la que hoy nos ocupamos, no es otra cosa que la inscripción en el derecho de su propia versión de la historia, una versión de la excepcionalidad histórica de Polonia.

Pero ya para acabar, como nuestro propósito en este blog no es otro que el de dar a conocer textos inéditos sobre la Shoá, y puesto que hablamos de “falsos amigos”, vamos a tomar en su sentido literal esta expresión para verter aquí otro poema de Władysław Szlengel (poeta del gueto de Varsovia que escribió en polaco, como ya mencionamos en esta otra entrada). Se trata esta vez de una sátira amarga escrita en 1941 o 1942 sobre lo que este poeta, encerrado en el gueto, sintiéndose desposeído, consideraba como la falsa amistad entre judíos y polacos, representada en este poema mediante la falsa amistad entre él (el poeta Szlengel) y un polaco imaginario (Wiśniewski, el portero de su casa):

LA LLAVE, DONDE EL GUARDA

Ayer te vi en la calle –
señor borracho de tez descolorida,
señor borracho de pelo claro,
a quien mi suerte está unida.

Le arrancaste la cabeza a la hiedra judía
y ahora llevas una vida muy grata.
Cómo se anda – en mis pieles de nutria,
señor de la puerta – la llave, donde el guarda.

Yo todavía vivo – para mí todavía hay
hay vida mañana o pasado mañana –
y tú en el “rein arische paradizie” –
¿abrigado en mis pieles cómo se anda?

Nos conocemos desde hace tiempo, Wiśniewski,
bueno, qué… la vida no fue para mí “large”,
nos unen las lagrimitas sentimentales
y una muy larga y común “march”.

Nos conocemos desde mucho antes de la guerra
éramos los dos del patio de la misma casa –
por vigilar recibías una generosa propina
y vigilabas la puerta – la llave, donde el guarda.

5 zlotys eliminaban las razas,
para calentar la estufa me traías tablas
por este principio mío: “leben lassen” –
señor Wiśniewski – mucho yo te gustaba.

Y en diciembre, antes de la primera heladita,
de las primeras manifestaciones de frío,
sacudías de naftalina las pieles
del poeta Szlengel – aunque judío.

Y cuando escuchaba el viento, explicando
en versos mi aflicción desesperada,
o cuando escribía para el teatro,
que la vida no es triste para nada –

Y cuando en tu cabeza del norte.
para quitarte la grisura de la vida,
te ponía la fantasía mía del este,
lograba que te fuera un poco colorida.

Cuando fábulas sobre los patios
te traía de mis inmemoriables andanzas,
señor, oh mi querido Wiśniewski,
tú vigilabas la puerta: la llave donde el guarda.

Y después un grito disparó al cielo,
y el terror se precipitó del cielo en la tierra,
en el baile de bombas y granadas aullaba,
aullaba la muerte encarnizada, como una perra.

Y antes del común camino, malo y triste,
mi Wiśniewski, yo ya te hacía compañía,
en el tramo de Kutno me encontré contigo,
en la misma marcha al frente me dirigía.

Por nuestro común y libre Mañana,
por unos amaneceres azules y despejados,
por nuestra tierra – hombro sobre hombro
el poeta y Wiśniewski – caminábamos.

“Tú” me decías – y yo también a ti,
en la misma fiambrera el grano zampábamos,
canciones polacas… mías… tuyas…
“Rozmarynie”, los dos juntos cantábamos.

La noche nos azotaba bajo la misma manta,
nos ahondaba las heridas el esfuerzo,
en la noche oscura me murmurabas –
¡por Varsovia!… oh, compañero…

La granada nos quitó la esperanza
y la andadura a su término llegó…
cerca de Kutno volvíamos por el bosque
mi amigo Wiśniewski y yo.

Al pie de la Varsovia deshonrada,
derramando lagrimitas sentimentales,
nos despedíamos: adiós Wiśniewski –
– venga, adiós, cuidate, Władek –

Y olvidaste que a ambos por igual
el viento y la tormenta nos desgarra
y a los nuevos amos limpias las botas
y ante la puerta: la llave, donde el guarda.

Ayer presencié en la calle
una escena, que no me arrebatas –
meciéndose en mis pieles de nutria,
tan feliz, una jeta borracha.

Ganaste la guerra, mi Wiśniewski,
ni siquiera piensas ya en el mañana –
en mis pieles tan fácilmente conseguidas,
grosero borracho, ¿cómo se anda?

Está claro que yo te inquieto,
está claro que me entregarías,
a ambos no nos calientan pues
estas mismas pieles – por otro lado… MÍAS…

Perdí contigo, mi Wiśniewski,
no hay que indignarse con nadie ni con nada –
esto sucede cuando se deja
para su futuro… la llave donde el guarda…

Referencias de esta entrada:

El poema de Szlengel incluido en esta entrada es una traducción literaria de “Klucz u stróża”, publicado en la antología de poemas Władysław Szlengel. Poeta nieznany. Wybór tekstów, Bellona, Warszawa, 2013.

Irena Grudzińska-Gross, “Chcieliście polskich obozów koncentracyjnych, to je macie”, Krytyka Polityczna, 1 de febrero de 2018, encontrado en http://krytykapolityczna.pl/kraj/ustawa-ipn-polskie-obozy-koncentracyjne/

Post de Piotr Weiser en su cuenta de FB.

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5 comentarios sobre “Un poema circunstancial de W. Szlengel para las circunstancias actuales

  1. Extraordinaria entrada y extraordinario poema de Szlengel. Muy interesante para todos aquellos a los que nos interesa el tema de la relación entre judíos y no judíos bajo el nazismo. Aunque a veces no queda más remedio que recurrir a ello (por simplificar la referencia, y así también lo he hecho yo) nunca me ha gustado hablar de “polacos” y “judíos” porque también los judíos eran polacos, desde luego lo eran desde su condición de ciudadanos (aunque se limitaran sus derechos y no solo sobre el papel). De cualquier modo, ¡qué triste historia! Infinitamente triste…con un terrible final para todos al fin y al cabo. Ringelblum, siempre tan lúcido, ya lo comprendió en 1943 cuando escribió escondido su libro sobre las relaciones entre judíos y polacos durante la Segunda Guerra Mundial.

    Quienes te leemos te debemos muchísimo con este blog. Mil gracias siempre.

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    1. Muchas gracias, Beatriz. Viniendo tu comentario sobre el blog de una autoridad como tú en la materia, me anima a seguir escribiendo. En cuanto al tema este de la revisión de la normativa, podemos pensar que no hay mal que por bien no venga si todo este revuelo ha suscitado un debate nacional sobre la actitud de los polacos durante los años de la Shoá. Cada país tiene sus asuntos que arreglar… En España, sin ir más lejos, andamos peces….

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      1. Gracias a ti, de verdad. Y sí, no puedo estar más de acuerdo contigo también en lo que se refiere a España. Leerte es un privilegio.

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  2. Excelente entrada Emilio. Es increíble lo mucho que aprendo gracias a tus trabajos.
    Gracias.
    Y creo que ha sido “bueno” que por esa ley, se vuelva a revisar la relación y actividades de los polacos durante la guerra en relación a los europeos de religión judía.

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