El caso del Hotel Polski

Todo aquel que haya indagado en la historia del gueto de Varsovia habrá llegado en algún momento al caso del Hotel Polski, aquel lugar que tras la liquidación del gueto se convirtió en el último reducto consentido por los ocupantes alemanes a los judíos de Varsovia y que supuso un final trágico para la mayoría de los que en él se refugiaron. Sin embargo, pocos detalles en realidad se suelen encontrar sobre el caso, aunque sí una misma idea que suele repetirse cuando se menciona (“fue una trampa de la Gestapo”) y que también acaba uno luego repitiendo.

En español encontramos algunas referencias a este episodio en dos libros sobre el gueto de Varsovia: La historia del Hotel Polski, de Beatriz Martínez de Murguía, un libro muy bien escrito y cuyo objeto no es propiamente el caso del Hotel Polski sino la vida de los escondidos en el “lado ario” de Varsovia, para los cuales este hotel se convirtió en símbolo de una esperanza de salvación (de ahí el título del libro); un segundo libro, Voces del gueto de Varsovia, muy buena recopilación de testimonios en torno a diferentes aspectos del gueto, entre ellos el episodio del mencionado hotel, visto en este caso desde el punto de vista de aquellos escondidos que se plantearon la posibilidad de dirigirse a él. En cualquier caso, tras estas lecturas en las que tanto se aprende sobre la vida dentro y fuera del gueto, cada vez que oímos mencionar de nuevo el caso del Hotel Polski nos quedamos con ganas de saber con detalle lo que allí pasó en la primavera y verano de 1943.

A tal fin puede servirnos un libro de apenas 180 páginas pero muy exhaustivo escrito por Agnieszka Haska, investigadora del Centrum Badań Nad Zagładą Żydów – Polish Center for Holocaust Research, que fue publicado ya hace años, en el 2006, y lleva por título “Jestem Żydem, chcę wejść.”. Hotel Polski w Warszawie, 1943 (“Soy , judío quiero entrar”. El Hotel Polski de Varsovia, 1943).

jestem-zydem-chce-wejsc-hotel-polski-w-warszawie-1943 Sigue leyendo El caso del Hotel Polski

Anuncios

Szmalcownicy: extorsionadores de Varsovia durante la Ocupación

A cualquiera que haya leído más de un libro con el gueto de Varsovia como escenario -ya sea novela, memorias- le habrá llamado seguramente la atención la inevitable aparición de un personaje con mayor o menor protagonismo en la historia pero con gran influencia en la suerte de los protagonistas. Se trata del szmalcownik o extorsionador de los judíos que se escondían o intentaban pasar desapercibidos al otro lado del muro del gueto. De la misma manera que el muro, la Umschalgplatz o el levantamiento se asocian de forma inherente al gueto de Varsovia, el szmalcownik se ha terminado asociando inevitablemente a la vida de los escondidos en la zona “aria” de Varsovia. Ya evocamos esta figura al hablar sobre Michał Głowiński y ahora, con la ayuda de un libro de Jan Grabowski publicado en 2004 (Ja tego Żyda znam! Szantażowanie Żydów w Warszawie 1939-1943, que en español se titularía ¡Yo conozco a ese judío! Chantaje a los judíos en Varsovia 1939-1943), citado por el propio Głowiński en su entrevista, trataremos de saber más sobre este fenómeno. Por mi parte, yo también aportaré, a modo de ejemplo, algún fragmento de memorias o de novela en el que hace aparición esta siniestra figura. Y es que la extorsión fuera de los muros adquirió dimensiones de fenómeno social, ya que, como dice Grabowski: “contrariamente a lo que dejen entender algunas opiniones propagadas a menudo, los szmalcownicy, como se les llamaba, no fueron casos aislados. Miles de personas se enriquecieron de esa manera. Muchos varsovianos fueron testigos indirectos y a menudo pasivos de las extorsiones, y toda la población estaba al corriente de la existencia de una caza a los judíos”.

grabowski001Ediciones en francés y en polaco del libro de J. Grabowski

Sigue leyendo Szmalcownicy: extorsionadores de Varsovia durante la Ocupación

Un poema de Halina Birenbaum

Mencionábamos en la entrada anterior a un sacerdote polaco, Wojciech Lemański, que se ha convertido en “conservador” de la memoria de la Shoá allí adonde es destinado como párroco. Pues bien, contaba este mismo sacerdote que cada último sábado de mes va a Treblinka y allí reza unos salmos, oraciones y recita un poema de Halina Birenbaum, superviviente del gueto de Varsovia y de los campos de Majdanek, Auschwitz, Ravensbrück y Neustadt-Glewe, titulado Id a Treblinka. Es un bellísimo poema del que me he permitido hacer una traducción libre:

Id a Treblinka,
abrid bien los ojos,
aguzad bien los oídos,
contened la respiración, escuchad las voces que allí emanan
de debajo de cada grano de tierra. Sigue leyendo Un poema de Halina Birenbaum

Romuald Jakub Weksler-Waszkinel, un hombre “obstinado”

Romuald Jakub Weksler-Waszkinel. Puede parecer lo más natural del mundo para nosotros, hispanos, llevar dos apellidos, también dos nombres. Pero no ha sido así de sencillo para un sacerdote polaco llamado Romuald Waszkinel, quien a punto de cumplir 35 años (esto sucedió en 1978) se enteró –si bien ya lo sospechaba antes- de cuál era su verdadero origen: sus verdaderos padres fueron judíos y le habían entregado con apenas unos meses a una familia polaca –los Waszkinel- para salvarle la vida. Tanto sus padres verdaderos como su hermano mayor no sobrevivieron a la guerra, si bien estos detalles no los conocería hasta 14 años después, cuando una amiga suya hizo averiguaciones en Israel y poco después le hizo saber que sus padres se llamaron Jakub y Batia Weksler y que además había tenido un hermano mayor llamado Samuel. Fue a partir de entonces cuando decidió asumir su otra identidad, pero sin renunciar a su familia polaca ni a su sacerdocio, e integrarla para hacerse llamar desde entonces Romuald Jakub Weksler-Waszkinel. Y esto ha constituido el camino interior que desde ese momento emprendió este hombre y que traza muy bien un libro reportaje escrito por Dariusz Rosiak y publicado en 2013 por Wydawnictwo Czarne: Człowiek o twardym karku, esto es, el hombre de la “cerviz dura”, en mención a un pasaje bíblico (Éxodo, 33, 5), pero queriendo significar “el hombre obstinado”, pues así ha tenido que mostrarse este hombre frente a las dificultades, incomprensión u hostilidad que muchas veces ha encontrado en su decisión de seguir siendo sacerdote una vez que descubrió que también era judío y no renunciar ni a una cosa ni a otra.

382165-czlowiek-o-twardym-karku-historia-ksiedza-romualda-jakuba-wekslera-waszkinela

Sigue leyendo Romuald Jakub Weksler-Waszkinel, un hombre “obstinado”

Recordando a Anna Langfus /2

Como con otros autores en otras entradas del blog, os cuelgo ahora un vídeo en el que podemos ver y escuchar a Anna Langfus. Anna Langfus fue entrevistada varias veces en la radio y televisión –y no sólo en Francia–, sobre todo a partir de que ganara el premio Goncourt. Sigue leyendo Recordando a Anna Langfus /2

Recordando a Anna Langfus

“Aquel que busca el corazón del relato en el espacio que está entre la obra y quien la ha escrito se equivoca: conviene buscar no en el terreno que está entre lo escrito y el escritor, sino en el que está entre lo escrito y el lector”

Amos Oz

Hace poco, hojeando libros en la mediateca del Instituto Francés de Varsovia, me topé con un libro que me llamó poderosamente la atención: Les disparitions d´Anna Langfus (Las desapariciones de Anna Langfus), publicado este mismo año 2014. El autor, Jean-Yves Potel, ha escrito varios libros sobre Polonia, algunos de ellos relacionados con el Holocausto, y ha estado y está muy ligado a este país, en el que fue agregado cultural durante unos años y en el que organiza, según tengo entendido, todos los años la Universidad de verano del “Mémorial de la Shoa” de Francia.

les dispparitions de A LangfusAnna Langfus era sin duda esta mujer de mirada incierta, no sabía decir si desconfiada o desafiante, que yo veía en la portada al hojear el libro de Potel. Aunque en realidad lo que más me llamó la atención fue el título del libro: ¿por qué “desapariciones”?, ¿por qué en plural? Sobre ello volveremos más adelante, pero antes de nada, ¿quién es la enigmática mujer de la portada? Sigue leyendo Recordando a Anna Langfus

Entrevista a Michał Głowiński

Me ha parecido una buena idea incluir alguna entrevista en vídeo de alguno de los autores que voy reseñando. Verles y escucharles permite hacerse una idea más completa sobre ellos.

Incluyo hoy un fragmento de diez minutos subtitulado en español de una entrevista a Michał Głowiński, cuyo libro de memorias Czarne sezony (Negras temporadas) ya reseñamos aquí. La entrevista completa se encuentra sin subtítulos en Tvliteracka, portal de internet dedicado a la literatura.

He decidido no traducir y dejarlo tal cual el término szmalcownik (en plural, szmalcownicy), que aparece numerosas veces durante la entrevista. Es un término que fue creado durante la ocupación para designar a los extorsionistas polacos que chantajeaban a los judíos que buscaban refugio fuera de los guetos, luego como está tan asociado a ese contexto histórico me parece apropiado dejarlo tal cual. Jan Grabowski, profesor de la universidad de Ottawa, le dedicó precisamente al tema un valioso estudio que un día reseñaremos. Sigue leyendo Entrevista a Michał Głowiński

Diario de Maryla, una mujer del gueto de Varsovia: Patrzyłam na usta… (Miré a la boca…)

Miré a la boca, más bien pintada, que contaba ahora tranquilamente algún suceso sin importancia, esa boca por la cual normalmente fluían historias, indescriptibles en su espanto, de sus propios, trágicos sufrimientos y eso me hizo pensar que el ser humano es, a pesar de todo, una criatura milagrosa que sin embargo es capaz de distanciarse y de olvidar ahora, cuando se encuentra casi completamente sumergido en este pantano que a cada momento amenaza con ahogarle. A cada una de estas personas le ha dado de lleno un furioso vendaval que, en su salvaje, cruel locura ha separado a las madres de sus hijos, a las mujeres de sus maridos, cada una de estas personas lleva en el corazón una herida sin cicatrizar y a pesar de todas las veces que cae continuamente todavía consigue sobreponerse, levantar la cabeza y reírse incluso de su propia desgracia.

Con estas palabras empieza la parte enteramente legible de lo que quedó y ha llegado hasta nuestros días del diario de Maryla, una mujer del gueto de Varsovia de la que se sabe poco más que su nombre, que ella misma cita una sola vez en sus escritos.

Estas primeras palabras dan también título a la edición del diario llevada a cabo por Piotr Weiser (investigador de la universidad de Cracovia) y publicada en 2008, una edición facsímil que incluye, entre otras cosas, un estudio introductorio y la transcripción con notas al lado de la reproducción de los textos originales.

Imagen
Cubierta de la edición del diario: una foto de la destrucción del gueto de Varsovia sobre fondo de una de las páginas del diario

Sigue leyendo Diario de Maryla, una mujer del gueto de Varsovia: Patrzyłam na usta… (Miré a la boca…)

Magda Hollander-Lafon: Quatre petits bouts de pain (Cuatro trocitos de pan)

Magda Hollander-Lafon nació y se crió en la Hungría de antes de la guerra en el seno de una familia judía asimilada.

Mi vida se detuvo a los deiciséis años, en plena crisis de adolescencia, en plena crisis con mis padres. En Auschwitz dejé a mi madre y a mi hermana sin ni siquiera una mirada o un gesto, y cuando me pregunté por su ausencia una kapo polaca me dijo con un tono indiferente: “Mira la chimena en llamas, ya están todos allí dentro”. Mi vida se detuvo una segunda vez.

Así pues, la familia de Magda formó parte de aquellas alrededor de cuatrocientas treinta ocho mil personas deportadas a Auschwitz durante tan sólo cuarenta y seis días en la primavera y comienzos del verano de 1944, la mayoría de las cuales fueron gaseadas nada más llegar al campo.

En Birkenau, una moribunda me hizo una señal: abriendo su mano, que contenía cuatro trocitos de pan enmohecido, con una voz apenas audible me dijo: “Toma. Tú eres joven, tú tienes que vivir para dar testimonio de lo que sucede aquí. Tienes que decirlo para que esto no vuelva a suceder en el mundo”. Tomé esos cuatro trocitos de pan, los comí delante de ella. Leí en su rostro la bondad y el abandono al mismo tiempo.

En realidad este episodio permaneció en el olvido de la autora durante treinta años hasta que leyó una entrevista a Darquier de Pellepoix en la que éste declaraba: “Les voy a decir yo lo que sucedió exactamente en Auschwitz. Se llevaron a cabo gaseamientos. Sí, es verdad. Pero lo que se gaseó fueron piojos”. Una nota respecto a Daquier de Pellepoix: fue un periodista y activista nacionalista, ultracatólico, antisemita, colaboracionista durante la guerra, implicado en la redada del Velódromo de Invierno. Tras la liberación de Francia, se exilió en España, donde vivió tranquilamente y trabajó de profesor de francés. Sólo con motivo de la entrevista publicada en Francia, el estado francés pidió su extradicción, pero España se la negó. Pocos años después, en 1980, murió en Málaga. Esa entrevista, pues, retrotajo a Magda Hollander a la época de los campos, lo que le devolvió la imagen de la mujer que le tendió aquellos trocitos de pan. Fue entonces cuando decidió dar testimonio -tal como le había pedido aquella mujer que le ofreció pan en Birkenau- y escribió Los caminos del tiempo (Les chemins du temps, publicado en 1977), que constituye ahora la primera parte –más testimonial– de Cuatro trocitos de pan (Quatre petits bouts de pain, 2012). Sigue leyendo Magda Hollander-Lafon: Quatre petits bouts de pain (Cuatro trocitos de pan)

Las memorias de Michał Głowiński: Czarne sezony (Negras temporadas)

Hace un tiempo leí Vecinos, libro que traza la historia de la aniquilación de la comunidad judía del pueblo de Jedwabne (en el noroeste de Polonia) durante la ocupación alemana por parte de sus propios vecinos polacos. El autor, Jan T. Gross, en el capítulo en que trata sobre la responsabilidad colectiva del crimen, hace mención a un libro de memorias, en sus propias palabras, al “impresionante libro de memorias de Michał Głowiński”. De esta forma supe de la existencia de este autor y llegué al libro en cuestión, Czarne sezony, en el que Michał Głowiński (nacido en 1934) escribe sobre los recuerdos del gueto de Varsovia que guarda desde niño.

czarne-sezony

Sigue leyendo Las memorias de Michał Głowiński: Czarne sezony (Negras temporadas)